jueves, 11 de mayo de 2006

PACIFISMO UNILATERAL. CINDY SHEEHAN

Eduardo Robredo ha escrito un interesante y breve texto, cuyo contenido, además de novedoso, ilustra sobre la actitud que ha de adoptar un gobierno cuando es agredido, sobre qué es ó puede ser una guerra justa, sobre si se debe poner la otra mejilla, sobre si se mantienen los principios cuando el interés personal se sobrepone al colectivo en situaciones críticas.
Aunque alguien pretendiese leer aviesamente el texto de Maquina Reichstag y pudiese pensar que puede parecer belicoso yo lo veo en sentido absolutamente contrario. Tomás de Aquino hablaba del derecho de los pueblos a la resistencia y Descartes afirmó algo así como que no se debe olvidar a quien te agrede porque con el primer golpe ha aumentado la posibilidad de que te propine otro. No sitúo a tales personalidades por su valor como tales, sino porque de ellos son ambas ideas-fuerza.
Habría muchísimas más razones para fundamentar la violencia como respuesta a la violencia y, en mi opinión, sería de mayor calidad humana afrontar el problema que esconderse ante miles, millones de argumentos y palabras que en esta vida no han hecho más que enterrar la libertad política e individual.Recuerdo la intervención estadounidense en Sbrenica. Si Clinton no hubiese dado un paso adelante, en la cómoda Europa hubiésemos seguido mirando para otro lado mientras se mataba a decenas de miles de personas y se cercenaban las vidas de cientos de miles ó millones de seres humanos. Recuerda lector discrepante que Clinton formó un gobierno liberal (entendido el término al estilo estadounidense).
Cindy Sheehan tiene todo el derecho del mundo a manifestar su dolor, inmenso dolor, por la muerte de su hijo, pero quedan preguntas pendientes de respuestas.

2 comentarios:

Eduardo Robredo Zugasti dijo...

Desde luego, ni Tomás de Aquino ni los escolásticos españoles defendían algo así como la belicosidad gratuita. Es más, si por algo se significó nuestra tradición filosófico-política es por la limitación del poder absoluto y del estado. Ahí se encuentran las raíces del liberalismo. El absolutismo y el "estatismo" es un pensamiento ajeno a nuestro modo de pensar tradicional. Lamentablemente, como sabemos, las cosas se torcieron en el siglo XIX y muchos en España apoyaron modos de gobierno teocráticos y ciegos a las reformas que exigía una nueva sociedad.

Sepúlveda escribe su texto de defensa de la milicia cristiana, no hay que olvidarlo, en un momento en que Viena (y con ella, Occidente, la cristiandad) estaba sitiada por los turcos. Como Don Quijote, recuerda al monarca que las letras pueden ser impotentes sin las armas.

avanti dijo...

Cuando Viena estaba sitiada por los turcos:
http://gatesofvienna.blogspot.com/