Era más que previsible la reacción de algunos (como la de 'los otros'):
"Para el presidente andaluz, 'sigue subsistiendo una cierta cultura de la discriminación, quizás más sutil que en el pasado, pero de consecuencias humanas, económicas, sociales y políticas francamente indeseables', y es que según Chaves 'los avances sociales no pueden hacerse desde la renuncia de la mitad de la población'".
Si cuestionas y criticas sus dogmas eres un machista, término que como es bien sabido entre el común, se asimila a facha y facha a derechas. Esa es toda su respuesta, por lo demás, la habitual: la descalificación, ( supuesta , porque considerarse de derechas lo veo más bien positivo y 'lo opuesto' menos positivo).
Pero se equivocan, porque no sólo hombres piensan que a esta mujer le han encargado lidiar un toro que ya no es de lidia; ahora el toro es , digamos, más inteligente y barrunta que tras el ya de por sí estremecedor color rojo del capote hay algo peor. Algo guarda la ministra con su látigo y su traje de cuero negro...

Sin embargo, muchas mujeres, algunas de muy elevado criterio, ya han expresado sus objeciones a la encargada de aplicar la Tábula Rasa. Y muchas mujeres piensan, en mi opinión, con mayor acierto aún.
Luego no todas las mujeres (¡afortunadamente¡) son iguales. (Joé, qué descubrimiento acabo de hacer gracias a la -puedo dirigirme a persona de tan altas miras así?- 'señora ministra'.)
En cuanto a sus errores lingüísticos y su actitud de no enmendarlos,-pecatta minutta-, también aporta otro rasgo que quizá sea característico de la ministra azote del macho irredento, presunto criminal por razón de sexo : su fino empeño en su idea, su cerrazón y su bordería expresiva. A esta mujer no la apea de su burro ni la Real Academia Española de la Lengua. Porque ella lo vale.
En fin, a este paso, en breve será una mujer quien me ceda el paso al entrar y salir de algún lugar. (¡¡¡¡¡¡¡¡¡). Además de desnortarme no me gustará absolutamente nada porque me hurtará el placer de ser amable.
(Hay comentarios por la red que merecen ser leídos:
Me apuesto una mariscada a que cocino, compro, administro, aprovecho, limpio, plancho, coso, y llevo mi casa mucho mejor que esa "nena", o "miembra", que me recuerda un hombrecito con pantaloncitos cortos.(...)
Los japoneses tienen en sus lugares de trabajo, una habitación para desahogar su agresividad contenida y así pueden hacer luego reverencias al jefe. Dios nos ampare. Saludos. Pep Gonella.
2008-06-11 23:41:27 )
