viernes, 13 de octubre de 2006

LA 'ORACION' DEL ATEO

Eduardo sugiere una lectura muy interesante que, por aproximación, sintetiza toda una constelación de circunstancias eternas del no tan eterno ser humano.
Nos enlaza con el debate sobre el ateísmo y su bondad intrínseca. Probablemente no sea el texto al que nos enlaza Bilbaopundit apto para prejuiciosos, pero sí, creo, para religiosos con inquietud por conocerse algo más a sí mismos.
El problema de las creencias en general y en los dioses en particular es naturalmente atractivo. Es profundo pero a la vez se extiende como una hidra, con sus venenos, quizá a velocidad paralela, en una sociedad que no debe negar los avances obtenidos gracias al esfuerzo en el uso del pensamiento y la lógica por seres humanos:

Puesto que el ateo se niega a disfrazar la realidad del sufrimiento del mundo con una empalagosa fantasía de vida eterna, el ateo siente en lo más hondo de su ser lo preciosa que es la vida

Si Dios 'existe' (más allá de la concepción generada en el pensamiento), si nos creó ó no, si dirige nuestras vidas ó nó, son preguntas sin sentido cuando por tales interrogantes se derrama sangre, se silencia la razón y se predestina (artificiosamente) el libre albedrío de quienes, mínimas moléculas de un todo inconmensurable,navegamos en esta belleza convulsa que unos llaman mundo, otros universo, otros realidad, otros existencia...unos intentando disfrutar del viaje y otros ansiosos por llegar...¿a dónde?




Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.
Mario Benedetti